Con estos elementos se podrá minimizar el contacto directo con los pacientes y evitar posibles contaminaciones del personal médico y paramédico. El iglú se coloca sobre la cabeza de los pacientes al estar acostados en una camilla, y tiene dos orificios en donde los médicos pueden introducir sus brazos para hacer los respectivos procedimientos.
El alcalde Edgar Muñoz Torres, destacó esta dotación, pues permite que nuestros trabajadores de la salud cuenten cada día con mejores elementos de protección para salvaguardar la vida propia y de sus pacientes.