Tras un trabajo articulado, entre Alcaldía, INPEC, Policía y Ejército, se dio cierre al Centro Transitorio y de Reclusión, el cual llegó a tener un máximo de 120 personas privadas de la libertad, convirtiéndose en un problema por intentos de fuga. Todos los detenidos fueron llevados a la cárcel de Pitalito.